Enmo 3 - De blanco

Escena 1:
Enmo revisa su próxima asignación. Parte de ella dice:

 Agente: Enmodio            Número: 9165619
 Asignación: F-PCAN-20100429/YV12101302
 Nombre del objetivo: María Isabel Andrade Soria
 Fecha de nacimiento: 24/11/1980 (29 años)
 Lugar: Valencia, Venezuela
 Situación: Preocupada porque se acerca a los treinta años.
 Materiales necesarios: Pintura blanca. Brocha. Disolvente.
 Indicaciones: Mientras el objetivo duerme, tomar la brocha y...

Enmo no termina de leer las indicaciones. Por el código de la asignación, ya sabe lo que hay que hacer.

Escena 2:
Enmo está pintando algo con pintura blanca. Se escucha a Isabel durmiendo plácidamente.

Escena 3:
Isabel se ha despertado. Se está mirando al espejo y grita: "¡AAAARGGH, UNA CANAAA!"

< Enmo 2
Enmo 4 >

Expresiones exactamente explicadas

ex. (De ex, prep. lat) 1. adj. Que fue y ha dejado de serlo.
(fuente: RAE)

Exaltar: mesa en la que ya no se celebran misas.
Examen: así era.
Exacto: una acción fuera de ídem.
Excitado: alguien que ya no tiene que ir a la reunión.
Expedido: solicitud cancelada.
Expiar: lo que hace un pollito muerto.
Expirado: persona ahora cuerda.
Exposición: sitio donde se estaba antes.
Expuesto: igual a la anterior.
Expreso: alguien que ya pagó su condena.
Expresión: lo que se obtiene cuando se deja de apretar o insistir.
Expulsado: tecla o teclado en la basura.
Extenso: ahora relajado.
Extractor: una máquina que ya no tira más del arado.
Externo: conjunto que ahora es de dos o de cuatro.
Extradición: costumbre perdida.
(Fuente: Elemento Emergente)

Enmo 2 - Menores

Escena 1:
Enmo recibe el encargo de representar al jefe en una invocación. Al aparecer en el sitio, encuentra que los invocadores son un par de chicos de unos doce años. Enmo parece un empleado público que ha repetido la misma letanía muchas veces cuando dice: "Vengo aquí desde las profundidades del Infierno en representación del Señor de las Tinieblas. Habéis seguido el ritual de invocación con éxito. ¿Tenéis algún trato que ofrecer?"

Escena 2:
Los chicos se miran las caras, sorprendidos por el aspecto de la aparición: un demonio de unos doce centímetros de alto y de cara impasible que parece estar siguiendo una especie de protocolo aburrido.
Enmo pregunta: "¿Algún problema?"
Uno de los chicos contesta: "Es que esperábamos a alguien... ¿cómo decirlo?... a alguien un poco más..."
"¿Aterrador?" - interrumpe Enmo.
"Pues... sí, quizá"

Escena 3:
Enmo se convierte en un monstruo de pesadilla. Mide casi tres metros de altura, tiene la espalda muy ancha y los brazos largos, rematados por garras. Dos cuernos llenos de protuberancias irregulares asoman amenazantes de su frente, bajo los cuales brillan un par de ojos negros que parecen concentrar toda la maldad del mundo. La piel es un grueso cuero rojo oscuro, que cruje al moverse. La voz del demonio suena hueca y retumba haciendo vibrar el piso: "¿Así está bien?"
Los chicos están MUY asustados.

Escena 4:
Mientras se asienta el polvo que levantaron los chicos al salir corriendo a toda velocidad, Enmo ha recobrado su aspecto habitual y escribe el informe en su portátil, mientras piensa: "Siempre igual. Deberíamos exigir una edad mínima para pedir audiencia".

< Enmo 1
Enmo 3 >

Hambre en la ambulancia

Dos ambidiestros ambulantes hambrientos ambicionaban hamburguesas en su ambulancia ámbar. El hambre de ambos ambulancieros ambientaba todo el ámbito con ambrosías, sin ambages ni ambigüedades.

Enmo 1 - La tarta

Escena 1:
Graciela mira con indecisión un trozo de tarta de chocolate. En su hombro derecho está Esteban. Se nota un poco alterado, mientras dice al oído de Graciela: "Tú eres más fuerte que la tentación. Piensa en lo bien que te sentirás contigo misma si ahora dices no"
Enmo está sentado tranquilamente en el hombro izquierdo de Graciela, mirándose las uñas.

Escena 2:
Mientras Esteban insiste en su discurso, Enmo se levanta, sin ninguna prisa, y susurra al oído izquierdo de Graciela: "Deliciosa tarta de chocolate, compuesta de varias capas de bizcocho avainillado de textura esponjosa y ligeramente húmeda. Entre las capas hay un relleno de crema merengada suiza, a base de nata, cacao y avellanas, de textura ligera y sedosa. Y todo está divinamente rematado por una cubierta de suave crema de vainilla decorada con hilos de chocolate amargo y caramelo crocante."
Graciela tiene los ojos muy abiertos mientras escucha, y se muerde el labio inferior.

Escena 3:
Graciela se ha ido. Enmo y Esteban redactan sendos informes en sus portátiles, sentados sobre la mesa. A su lado hay un plato con algunas migas de tarta de chocolate y una cucharilla usada.
Esteban dice: "Tú te has estado documentando con libros de repostería"
Enmo contesta: "Decidí variar el típico mañana empiezas la dieta"

Enmo 2 >

El Investigador

El investigador miraba fijamente el artefacto que tenía enfrente. Escuchó un ruidito en la ventana y desvió la vista hacia allí un momento, para volver a posarla rápidamente en el objeto de su concentración.
En ese preciso momento descubrió la causa por la que el aparato no funcionaba según lo esperado, aún después de muchos años de investigación.
Lo arregló, y desde entonces hasta el día de su muerte, treinta y cinco años después, vivió cubierto de gloria por su revolucionario invento.
Lo que nadie supo nunca es que en todo ese tiempo, al investigador se le erizaba la piel y se le humedecían los ojos de la emoción al escuchar una abeja chocar contra un cristal.

La grano de maíz

Nunca me gustaron las palomitas de microondas. Lo siento como algo demasiado... impersonal. Por eso tenía yo una taza de granos de maíz en la mesa de la cocina, con la intención de preparar una ponchera al estilo antiguo y comerlas viendo una película.
Estaba en la sala, poniendo a punto el DVD, para poder empezar a ver la película apenas las palomitas estuvieran listas. No hay nada que odie más que empezar a comer palomitas antes de que empiece la película, y no hay nada que me guste más que las palomitas todavía calientes.
Cuando configuraba los subtítulos, llegó mi hija pequeña y me dijo:
- Papá, ven para que veas la grano de maíz en la mesa.
- No, hija, se dice el grano de maíz - la corregí.
- Ah - respondió. - Bueno, ven para que la veas.
Esta vez no la corregí, sólo la seguí hasta la cocina, donde me mostró con sonrisa orgullosa un gran círculo en medio de la mesa, hecho con los granos de maíz .

Citas célebres

Todas escuchadas directamente de amigos o conocidos. No hay ninguna inventada.

"A mí me gusta mucho el cine, soy muy cinófogo"
"Este camino es muy intrínseco"
"Hija, ¿estás confortable sentada en esa silla?"
"Todo estuvo bien organizado, el protocólogo fue de maravilla"
"Lo reconocí por las fracciones de la cara"
"Yo no me meto en chaleco de once balas"
"Ella es muy delgada, toda una sifilítica"
"De mi viaje a Francia me encantó el Palacio de Versace"
"De mi viaje a París me encantó Nostra Damus"
"Mi película favorita de Pixar es Buscando a Memo"