Las historias de Enmo no llevan una secuencia, pero es recomendable que las leas en orden. Puedes empezar por la primera, si quieres.
Escena 1:
Antonio se encuentra con el actor que quiere contratar para su próxima película. Raimundo está sentado en el hombro derecho de Antonio, con un sermón preparado sobre las ventajas de ser sincero. Enmo está en el hombro izquiero acompañado del aprendiz Bladio.
Escena 2:
Antonio dice al actor: "Eres perfecto para el papel del malvado monstruo horroroso". Mientras Antonio habla, Raimundo le va susurrando al oído las razones por las que tiene que ser sincero siempre. Enmo bosteza y el aprendiz dice impaciente: "PeroseñorEnmodio... ¿Novamosahacernada?... Tenemosquecontraatacar..."
Enmo le hace una seña para que se calle y espere.
Escena 3:
El actor le contesta a Antonio: "Oh, gracias. Supongo que es por mi fuerza interpretativa, mi carácter como actor, mi presencia ante las cámaras...¿No es cierto?"
Antonio va a responder, pero titubuea. Raimundo dice: "Dile la verdad. Serás recompesado".
Escena 4:
Antonio ladea instintivamente la cabeza hacia la izquierda, como buscando alternativas. Enmo sigue callado y el aprendiz está a punto de estallar.
Enmo le hace una seña para que se calle y espere.
Escena 5:
Antonio dice: "Pues, la verdad, te escogimos a ti para ahorrarnos dinero en el maquillaje del monstruo"
Escena 6:
El actor se va, molesto, dejando a Antonio con cara de sorprendido.
Enmo le dice al aprendiz: "Ya puedes escribir el informe". El aprendiz dice: "UstedesgrandeseñorEnmodio... Elmejordetodos... Cumplelosencargosinclusosinmoverundedo..."
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Enmo 7 - El aprendiz
Las historias de Enmo no llevan una secuencia, pero es recomendable que las leas en orden. Puedes empezar por la primera, si quieres.
Escena 1:
Renato duerme con una sonrisa. Está teniendo sueños agradables, que es la única cosa buena que le ha pasado en meses. Enmo está sentado en la mesita de noche, junto a Bladio, el aprendiz que le asignaron para su entrenamiento. Bladio está ansioso por hacer algún encargo, y no para de pedirlo: "SeñorEnmodio... porfavordéjemehacerloamí... nolodefraudaré... aprovechemosquenohayagentescontrarios... seguroqueestoycapacitadoparahacerlo... soyelalumnomásdestacadodelcentrodeformación..."
Escena 2:
Enmo dice: "De acuerdo" mientras rebusca en su mochila. Bladio no se lo puede creer: "GraciasseñorEnmodio... nosearrepentirá... ¿enquéconsisteelencargo?... locumpliréalpiedelaletra"
Escena 3:
En el sueño, Renato flota en el aire con una bella mujer, envuelta en una túnica de seda blanca. Renato se dispone a besarla, pero en el último momento la mujer se aparta de él y dice: "Un momento, Renato. Esto es tuyo", y saca de entre sus ropas un bebé.
Escena 4:
El bebé es horrible. Tiene la cara de color rojo oscuro, el gorrito está atravesado por dos cuernos rugosos y alrededor del chupete se observa un bigotillo muy desagradable. La expresión de su cara es más bien de fastidio cuando se saca el chupete y dice "¡Bú!"
Escena 5:
Renato está despierto sentado en su cama, empapado en sudor y con el corazón acelerado por la pesadilla. Enmo escribe el informe en su portátil y Bladio refunfuña mientras se quita el disfraz: "Ahoraentiendoporquépidióunaprendizparaesteencargo... nohabíaungorritomásridículo... lapróximavezsevaaponerpañalessu@#%¤madre..."
< Enmo 6
Enmo 8 >
Escena 1:
Renato duerme con una sonrisa. Está teniendo sueños agradables, que es la única cosa buena que le ha pasado en meses. Enmo está sentado en la mesita de noche, junto a Bladio, el aprendiz que le asignaron para su entrenamiento. Bladio está ansioso por hacer algún encargo, y no para de pedirlo: "SeñorEnmodio... porfavordéjemehacerloamí... nolodefraudaré... aprovechemosquenohayagentescontrarios... seguroqueestoycapacitadoparahacerlo... soyelalumnomásdestacadodelcentrodeformación..."
Escena 2:
Enmo dice: "De acuerdo" mientras rebusca en su mochila. Bladio no se lo puede creer: "GraciasseñorEnmodio... nosearrepentirá... ¿enquéconsisteelencargo?... locumpliréalpiedelaletra"
Escena 3:
En el sueño, Renato flota en el aire con una bella mujer, envuelta en una túnica de seda blanca. Renato se dispone a besarla, pero en el último momento la mujer se aparta de él y dice: "Un momento, Renato. Esto es tuyo", y saca de entre sus ropas un bebé.
Escena 4:
El bebé es horrible. Tiene la cara de color rojo oscuro, el gorrito está atravesado por dos cuernos rugosos y alrededor del chupete se observa un bigotillo muy desagradable. La expresión de su cara es más bien de fastidio cuando se saca el chupete y dice "¡Bú!"
Escena 5:
Renato está despierto sentado en su cama, empapado en sudor y con el corazón acelerado por la pesadilla. Enmo escribe el informe en su portátil y Bladio refunfuña mientras se quita el disfraz: "Ahoraentiendoporquépidióunaprendizparaesteencargo... nohabíaungorritomásridículo... lapróximavezsevaaponerpañalessu@#%¤madre..."
< Enmo 6
Enmo 8 >
Enmo 6 - Lo último que tenías que decir
Las historias de Enmo no llevan una secuencia, pero es recomendable que las leas en orden. Puedes empezar por la primera, si quieres.
Escena 1:
Isabel está triste. A su lado está sentado Germán, su novio, sin conocer la causa de la tristeza y pensando qué decir para subir el ánimo de su chica.
Enmo está de pie en el respaldar del sofá, entre los dos, con las manos a la espalda.
Escena 2:
Germán dice: "¿Quieres ir al cine?"
Isabel responde, a punto de llorar: "¿Crees que tengo ganas de salir así?" y voltea la cara hacia el otro lado.
Enmo saca una lupa grande y la pone detrás de la cabeza de Isabel, justo donde Germán está mirando.
Escena 3:
Germán dice, distraído: "Oye, ¿esto es una can..." y es interrumpido por un grito de rabia de Isabel.
Escena 4:
Isabel está echando a patadas a Germán, mientras Enmo escribe el informe en su portátil.
< Enmo 5
Enmo 7 >
Escena 1:
Isabel está triste. A su lado está sentado Germán, su novio, sin conocer la causa de la tristeza y pensando qué decir para subir el ánimo de su chica.
Enmo está de pie en el respaldar del sofá, entre los dos, con las manos a la espalda.
Escena 2:
Germán dice: "¿Quieres ir al cine?"
Isabel responde, a punto de llorar: "¿Crees que tengo ganas de salir así?" y voltea la cara hacia el otro lado.
Enmo saca una lupa grande y la pone detrás de la cabeza de Isabel, justo donde Germán está mirando.
Escena 3:
Germán dice, distraído: "Oye, ¿esto es una can..." y es interrumpido por un grito de rabia de Isabel.
Escena 4:
Isabel está echando a patadas a Germán, mientras Enmo escribe el informe en su portátil.
< Enmo 5
Enmo 7 >
Enmo 5 - De madrugada
Escena 1:
Graciela duerme. El reloj en la mesita de noche marca las 2:54 de la madrugada. Enmo está sentado al lado del reloj tecleando en su portátil, mientras Joaquín está sentado en la almohada de Graciela.
Joaquín pregunta: "¿Ya sabes a qué hora tienes el encargo?"
Enmo contesta: "Se colgó el ordenador. ¿Me puedes prestar el tuyo un momento para verlo?"
Escena 2:
Joaquín dice, mientras le da su portátil a Enmo: "No puedo negarme. Nuestro Código de Conducta exige que ayudemos a cualquiera que lo necesite. Incluso a los demonios."
Enmo coge el portátil, conecta una memoria USB y teclea por un rato. Luego dice: "Listo. Toca a las 2:58, dentro de dos minutos" y le devuelve el portátil a Joaquín.
Escena 3:
El reloj marca las 2:58 a.m. Enmo salta a la almohada de Graciela y susurra a su oído izquierdo: "Hay helado de turrón en la nevera". Graciela refunfuña en sueños.
Mientras tanto, Joaquín coloca su portátil cerca del oído derecho de Graciela y empieza a reproducir un fichero mp3 con una nana que le cantaba su madre a Graciela cuando era niña.
Escena 4:
Pero la música no suena. Joaquín se pone nervioso y sube el volumen del aparato. Ve que el archivo se está reproduciendo, pero no se escucha nada. Enmo insiste al oído de Graciela: "Tiene trocitos crocantes mezclados con el helado cremoso". Joaquín, desesperado, sube el volumen a tope, y de pronto empieza a retumbar por toda la habitación la música de los carros que venden helados.
Para cuando Joaquín quita el volumen otra vez, ya Graciela se ha despertado de un salto.
Escena 5:
Graciela está en la cocina comiendo helado directamente del bote. Enmo y Joaquín están sentados en la almohada, redactando sendos informes en sus portátiles. Joaquín dice: "Vaya jugarreta. Un día de estos me voy a saltar el Código."
Una voz retumba por la habitación: "Joaquín, que te estoy oyendo..."
Y Joaquín responde, afligido: "Ups, perdón, Señor"
< Enmo 4
Enmo 6 >
Graciela duerme. El reloj en la mesita de noche marca las 2:54 de la madrugada. Enmo está sentado al lado del reloj tecleando en su portátil, mientras Joaquín está sentado en la almohada de Graciela.
Joaquín pregunta: "¿Ya sabes a qué hora tienes el encargo?"
Enmo contesta: "Se colgó el ordenador. ¿Me puedes prestar el tuyo un momento para verlo?"
Escena 2:
Joaquín dice, mientras le da su portátil a Enmo: "No puedo negarme. Nuestro Código de Conducta exige que ayudemos a cualquiera que lo necesite. Incluso a los demonios."
Enmo coge el portátil, conecta una memoria USB y teclea por un rato. Luego dice: "Listo. Toca a las 2:58, dentro de dos minutos" y le devuelve el portátil a Joaquín.
Escena 3:
El reloj marca las 2:58 a.m. Enmo salta a la almohada de Graciela y susurra a su oído izquierdo: "Hay helado de turrón en la nevera". Graciela refunfuña en sueños.
Mientras tanto, Joaquín coloca su portátil cerca del oído derecho de Graciela y empieza a reproducir un fichero mp3 con una nana que le cantaba su madre a Graciela cuando era niña.
Escena 4:
Pero la música no suena. Joaquín se pone nervioso y sube el volumen del aparato. Ve que el archivo se está reproduciendo, pero no se escucha nada. Enmo insiste al oído de Graciela: "Tiene trocitos crocantes mezclados con el helado cremoso". Joaquín, desesperado, sube el volumen a tope, y de pronto empieza a retumbar por toda la habitación la música de los carros que venden helados.
Para cuando Joaquín quita el volumen otra vez, ya Graciela se ha despertado de un salto.
Escena 5:
Graciela está en la cocina comiendo helado directamente del bote. Enmo y Joaquín están sentados en la almohada, redactando sendos informes en sus portátiles. Joaquín dice: "Vaya jugarreta. Un día de estos me voy a saltar el Código."
Una voz retumba por la habitación: "Joaquín, que te estoy oyendo..."
Y Joaquín responde, afligido: "Ups, perdón, Señor"
< Enmo 4
Enmo 6 >
Enmo 4 - Caso fácil
Escena 1:
Graciela está frente a una porción de postre, mirándola con indecisión. En su hombro derecho está Joaquín, leyendo una larga lista de argumentos al oído de Graciela. Enmo está en el hombro izquierdo, con cara impasible. Por cada argumento que Joaquín esgrime, Enmo siempre dice lo mismo al oído de Graciela: "Pero es que está buenísimo".
Escena 2:
Joaquín insiste: "Ya te has comido una porción hoy. Es suficiente."
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín: "Te puedes comer esta porción mañana"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín: "Te sentirás culpable después"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, ya un poco alterado: "¡Tu dietista te va a regañar en la próxima consulta!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín desesperado: "¡¡Te sentirás triste si no te puedes abrochar el pantalón!!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, dándolo todo: "¡¡¡Recuerda cómo lloraste la última vez que te viste desnuda en el espejo!!!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, derrotado: "¡...uf!"
Escena 3:
Graciela se ha ido. Enmo y Joaquín redactan sendos informes en sus portátiles, sentados sobre la mesa. A su lado hay un plato con restos de crema y una cucharilla usada.
Joaquín, exhausto y un poco enojado, dice: "Lo tienes fácil cuando es tiramisú de fresa, ¿eh?"
< Enmo 3
Enmo 5 >
Graciela está frente a una porción de postre, mirándola con indecisión. En su hombro derecho está Joaquín, leyendo una larga lista de argumentos al oído de Graciela. Enmo está en el hombro izquierdo, con cara impasible. Por cada argumento que Joaquín esgrime, Enmo siempre dice lo mismo al oído de Graciela: "Pero es que está buenísimo".
Escena 2:
Joaquín insiste: "Ya te has comido una porción hoy. Es suficiente."
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín: "Te puedes comer esta porción mañana"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín: "Te sentirás culpable después"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, ya un poco alterado: "¡Tu dietista te va a regañar en la próxima consulta!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín desesperado: "¡¡Te sentirás triste si no te puedes abrochar el pantalón!!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, dándolo todo: "¡¡¡Recuerda cómo lloraste la última vez que te viste desnuda en el espejo!!!"
Enmo: "Pero es que está buenísimo"
Joaquín, derrotado: "¡...uf!"
Escena 3:
Graciela se ha ido. Enmo y Joaquín redactan sendos informes en sus portátiles, sentados sobre la mesa. A su lado hay un plato con restos de crema y una cucharilla usada.
Joaquín, exhausto y un poco enojado, dice: "Lo tienes fácil cuando es tiramisú de fresa, ¿eh?"
< Enmo 3
Enmo 5 >
Enmo 3 - De blanco
Escena 1:
Enmo revisa su próxima asignación. Parte de ella dice:
Enmo no termina de leer las indicaciones. Por el código de la asignación, ya sabe lo que hay que hacer.
Escena 2:
Enmo está pintando algo con pintura blanca. Se escucha a Isabel durmiendo plácidamente.
Escena 3:
Isabel se ha despertado. Se está mirando al espejo y grita: "¡AAAARGGH, UNA CANAAA!"
< Enmo 2
Enmo 4 >
Enmo revisa su próxima asignación. Parte de ella dice:
Agente: Enmodio Número: 9165619
Asignación: F-PCAN-20100429/YV12101302
Nombre del objetivo: María Isabel Andrade Soria
Fecha de nacimiento: 24/11/1980 (29 años)
Lugar: Valencia, Venezuela
Situación: Preocupada porque se acerca a los treinta años.
Materiales necesarios: Pintura blanca. Brocha. Disolvente.
Indicaciones: Mientras el objetivo duerme, tomar la brocha y...
Enmo no termina de leer las indicaciones. Por el código de la asignación, ya sabe lo que hay que hacer.
Escena 2:
Enmo está pintando algo con pintura blanca. Se escucha a Isabel durmiendo plácidamente.
Escena 3:
Isabel se ha despertado. Se está mirando al espejo y grita: "¡AAAARGGH, UNA CANAAA!"
< Enmo 2
Enmo 4 >
Enmo 2 - Menores
Escena 1:
Enmo recibe el encargo de representar al jefe en una invocación. Al aparecer en el sitio, encuentra que los invocadores son un par de chicos de unos doce años. Enmo parece un empleado público que ha repetido la misma letanía muchas veces cuando dice: "Vengo aquí desde las profundidades del Infierno en representación del Señor de las Tinieblas. Habéis seguido el ritual de invocación con éxito. ¿Tenéis algún trato que ofrecer?"
Escena 2:
Los chicos se miran las caras, sorprendidos por el aspecto de la aparición: un demonio de unos doce centímetros de alto y de cara impasible que parece estar siguiendo una especie de protocolo aburrido.
Enmo pregunta: "¿Algún problema?"
Uno de los chicos contesta: "Es que esperábamos a alguien... ¿cómo decirlo?... a alguien un poco más..."
"¿Aterrador?" - interrumpe Enmo.
"Pues... sí, quizá"
Escena 3:
Enmo se convierte en un monstruo de pesadilla. Mide casi tres metros de altura, tiene la espalda muy ancha y los brazos largos, rematados por garras. Dos cuernos llenos de protuberancias irregulares asoman amenazantes de su frente, bajo los cuales brillan un par de ojos negros que parecen concentrar toda la maldad del mundo. La piel es un grueso cuero rojo oscuro, que cruje al moverse. La voz del demonio suena hueca y retumba haciendo vibrar el piso: "¿Así está bien?"
Los chicos están MUY asustados.
Escena 4:
Mientras se asienta el polvo que levantaron los chicos al salir corriendo a toda velocidad, Enmo ha recobrado su aspecto habitual y escribe el informe en su portátil, mientras piensa: "Siempre igual. Deberíamos exigir una edad mínima para pedir audiencia".
< Enmo 1
Enmo 3 >
Enmo recibe el encargo de representar al jefe en una invocación. Al aparecer en el sitio, encuentra que los invocadores son un par de chicos de unos doce años. Enmo parece un empleado público que ha repetido la misma letanía muchas veces cuando dice: "Vengo aquí desde las profundidades del Infierno en representación del Señor de las Tinieblas. Habéis seguido el ritual de invocación con éxito. ¿Tenéis algún trato que ofrecer?"
Escena 2:
Los chicos se miran las caras, sorprendidos por el aspecto de la aparición: un demonio de unos doce centímetros de alto y de cara impasible que parece estar siguiendo una especie de protocolo aburrido.
Enmo pregunta: "¿Algún problema?"
Uno de los chicos contesta: "Es que esperábamos a alguien... ¿cómo decirlo?... a alguien un poco más..."
"¿Aterrador?" - interrumpe Enmo.
"Pues... sí, quizá"
Escena 3:
Enmo se convierte en un monstruo de pesadilla. Mide casi tres metros de altura, tiene la espalda muy ancha y los brazos largos, rematados por garras. Dos cuernos llenos de protuberancias irregulares asoman amenazantes de su frente, bajo los cuales brillan un par de ojos negros que parecen concentrar toda la maldad del mundo. La piel es un grueso cuero rojo oscuro, que cruje al moverse. La voz del demonio suena hueca y retumba haciendo vibrar el piso: "¿Así está bien?"
Los chicos están MUY asustados.
Escena 4:
Mientras se asienta el polvo que levantaron los chicos al salir corriendo a toda velocidad, Enmo ha recobrado su aspecto habitual y escribe el informe en su portátil, mientras piensa: "Siempre igual. Deberíamos exigir una edad mínima para pedir audiencia".
< Enmo 1
Enmo 3 >
Enmo 1 - La tarta
Escena 1:
Graciela mira con indecisión un trozo de tarta de chocolate. En su hombro derecho está Esteban. Se nota un poco alterado, mientras dice al oído de Graciela: "Tú eres más fuerte que la tentación. Piensa en lo bien que te sentirás contigo misma si ahora dices no"
Enmo está sentado tranquilamente en el hombro izquierdo de Graciela, mirándose las uñas.
Escena 2:
Mientras Esteban insiste en su discurso, Enmo se levanta, sin ninguna prisa, y susurra al oído izquierdo de Graciela: "Deliciosa tarta de chocolate, compuesta de varias capas de bizcocho avainillado de textura esponjosa y ligeramente húmeda. Entre las capas hay un relleno de crema merengada suiza, a base de nata, cacao y avellanas, de textura ligera y sedosa. Y todo está divinamente rematado por una cubierta de suave crema de vainilla decorada con hilos de chocolate amargo y caramelo crocante."
Graciela tiene los ojos muy abiertos mientras escucha, y se muerde el labio inferior.
Escena 3:
Graciela se ha ido. Enmo y Esteban redactan sendos informes en sus portátiles, sentados sobre la mesa. A su lado hay un plato con algunas migas de tarta de chocolate y una cucharilla usada.
Esteban dice: "Tú te has estado documentando con libros de repostería"
Enmo contesta: "Decidí variar el típico mañana empiezas la dieta"
Enmo 2 >
Graciela mira con indecisión un trozo de tarta de chocolate. En su hombro derecho está Esteban. Se nota un poco alterado, mientras dice al oído de Graciela: "Tú eres más fuerte que la tentación. Piensa en lo bien que te sentirás contigo misma si ahora dices no"
Enmo está sentado tranquilamente en el hombro izquierdo de Graciela, mirándose las uñas.
Escena 2:
Mientras Esteban insiste en su discurso, Enmo se levanta, sin ninguna prisa, y susurra al oído izquierdo de Graciela: "Deliciosa tarta de chocolate, compuesta de varias capas de bizcocho avainillado de textura esponjosa y ligeramente húmeda. Entre las capas hay un relleno de crema merengada suiza, a base de nata, cacao y avellanas, de textura ligera y sedosa. Y todo está divinamente rematado por una cubierta de suave crema de vainilla decorada con hilos de chocolate amargo y caramelo crocante."
Graciela tiene los ojos muy abiertos mientras escucha, y se muerde el labio inferior.
Escena 3:
Graciela se ha ido. Enmo y Esteban redactan sendos informes en sus portátiles, sentados sobre la mesa. A su lado hay un plato con algunas migas de tarta de chocolate y una cucharilla usada.
Esteban dice: "Tú te has estado documentando con libros de repostería"
Enmo contesta: "Decidí variar el típico mañana empiezas la dieta"
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